
Nuestra identidad
“Nadie comprende su dicha hasta que la pierde
y se da cuenta de que ya es demasiado tarde
para hacer cuanto pudo y no hizo” (Mulloch)
Una de las tareas más complejas es descifrar y definir con claridad la verdadera identidad del colombiano. Cada una de las regiones tiene sus ritmos musicales, sus platos típicos, sus tradiciones y características particulares.
Nos alegramos hasta el extremo por los triunfos, pero también nos resignamos ante las derrotas. Defendemos con mucho amor la vida y la libertad, pero toleramos peligrosamente la violencia, los castigos y los abusos contra la vida de los niños y de las personas mayores.
En este momento estamos invitados a crecer en nuestra identidad particular y social.
Para ello tenemos en cuenta:
a. Nuestros privilegios.
b. Nuestros ritmos musicales.
c. La mezcla racial
d. Para nosotros, lo mejor.
a. Nuestros privilegios.
Tenemos la fortuna de haber nacido en una de las mejores tierras del mundo, en donde podemos encontrar una gran diversidad de flora y fauna. Los climas tan variados nos dan la posibilidad de vivir muy cerca del frío del páramo o del calor de nuestras costas. Sin contar con las estaciones encontramos regiones en donde el invierno se presenta casi todo el año y otras, en donde se disfruta del verano y de la primavera.
b. Nuestros ritmos musicales.
En nuestro país, desde los niños hasta los adultos, pueden aprender una cantidad asombrosa de estilos musicales desde la música andina, hasta los sonidos modernos y originales de la capital.
El vallenato, el joropo y la cumbia son tres de los sonidos más representativos que pueden ser escuchados en nuestra patria, aunque se encuentra mucha salsa, merengue y reggaeton.
En la región andina la música representa una diversidad de estilos con un arreglo de sonidos fácilmente reconocible, donde se incorporan muchas veces los instrumentos como: guitarra, zampoña, charango, tambores, violines y flautas e instrumentos de viento. En la región amazónica, predominan los ritmos del norte de brasil, sur de Colombia, Ecuador y Perú.
c. La mezcla racial.
Sin mencionar los aspectos negativos de la conquista extranjera, poseemos una combinación de tres razas en una sola. La fortaleza y dinamismo de la raza negra, venida de África; la intelectualidad de la raza blanca, procedente de Europa; y la sabiduría, la meditación y el arte de la raza amarilla, proveniente de Asia. Cada una de ellas se integró a la creatividad y fortaleza del indígena para que nacieran personas con capacidades muy grandes para la solidaridad, la amabilidad, el ingenio, el dinamismo y la responsabilidad.
d. Para nosotros, lo mejor.
Cada una de estas maravillas, deben llevarnos a un cambio muy grande de la actitud personal y colectiva frente al a vida.
Es hora de elegir los mejores productos para nuestro consumo diario. El mejor café lo debe consumir nuestra gente, nuestra familia, y seguir enviando también el mejor para el extranjero. Las mejores frutas, verduras, granos y hortalizas, deben alimentar a nuestro pueblo. Las joyas y artesanías más hermosas, las deben lucir quienes viven en esta tierra, en este país.
El cambio de actitud consiste en reconocer nuestras inmensas capacidades y respetar la de otros pueblos con sinceridad, pero eliminar la actitud sumisa y dependiente de los extranjeros, como si fuesen superiores a nosotros. Somos iguales en derechos y deberes, pero sin duda que les llevamos ventaja en la calidad y la grandeza de nuestra gente y de nuestro país.
Jaime Aparicio M.
PARA REFLEXIONAR
a. ¿Qué otras características forman parte de nuestra identidad?
b. ¿Qué le agregarías o qué le suprimirías a nuestra identidad de colombianos?
c. Si tienes la posibilidad de vivir en otro país, ¿te gustaría volver nuevamente a este? ¿por qué razones?