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| San
Pablo |
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"La Familia Paulina ha sido querida por san Pablo
para continuar su obra; es san Pablo vivo,
que hoy está compuesto por muchos miembros"
La Familia Paulina reconoce y venera a san Pablo apóstol como protector y fundador. Este es el querer de Dios manifestado con signos claros al P. Santiago Alberione.
Alberione presenta a san Pablo como modelo y forma: “San Pablo es nuestro modelo. Él se propone a sí mismo como ejemplo, pero no como ejemplo absoluto, sino en la medida y en el modo como él imitaba a Jesucristo, que es verdaderamente el modelo absoluto de toda perfección. Dice él: Me he hecho forma para vosotros”. ¿Qué quiere decir forma? Los paulinos y paulinas de todos los tiempos deben hacer un calco de san Pablo.
Él es el Maestro por excelencia, ya que, como Cristo, comenzó actuando y luego enseñando”. Con toda justicia se considera “maestro y doctor de todas las gentes”, ya que su apostolado se extendió a todos los pueblos. La característica de su enseñanza es la universalidad; es el denominador de la historia.
Pablo es el apóstol: “Vio en Pablo verdaderamente al Apóstol; por consiguiente, todo apóstol y todo apostolado podían aprehender de él”. |
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María
Reina de los Apóstoles |
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María nos da a Cristo Maestro, Camino, Verdad y Vida. Y nos lo da todo entero. Su acción no se agota en “dar a Jesús”, sino que pretende formarlo en los hombres. Por eso, María “forma y alimenta el Cuerpo místico”. De este modo se convierte en modelo de todo apostolado: “María nos dio a Jesús y con él todo los bienes; todo bien. Los santos y los corazones apostólicos realizan un apostolado parcial: María lo realiza plenamente. Ella es apóstol universal, en el espacio, en el tiempo y en los individuos. Los apostolados y los apóstoles actúan en tiempos y lugares determinados; María da siempre, da en todas partes; y todo nos llega a través de María. Esta es su vocación y su misión: la de dar a Jesucristo”.
Esta es la razón por la que el P. Santiago Alberione, afirma que “la cristianización del mundo” se logrará a través de María; éste es el camino “más fácil y seguro” para la conversión de todos: siempre que se la reciba en la vida.
Por ser modelo fundamental para quien ha sido llamado a dar a Jesus al mundo, María es Reina, es decir, el vértice sumo y perfecto, la inspiradora y protectora de toda misión apostólica y de todo grupo o persona que se mete en el campo del apostolado.
Bajo su protección, la Paulinas, realizamos la misión que Dios nos ha querido confiar, para así llevar a Cristo a todos.
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Jesús
Maestro, Camino, Verdad y Vida |
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La devoción a Jesús Maestro, no ha de restringirse al campo de la oración, sino que debe extenderse a toda la vida apostólica, ya que el fruto de nuestro apostolado será proporcional a la presentación que hagamos de Jesucristo Camino, Verdad y Verdad
Esta devoción “estilo de vida”, es la herencia que el Fundador nos ha dejado: “No tengo ni oro ni plata, pero os doy lo que tengo: a Jesucristo camino, verdad y vida”. Es la síntesis de la personalidad completa del paulino: “En nuestro Instituto tiene auténtica y recta personalidad quien vive integralmente el ideal paulino, según su estado y aptitudes”.
"Para la Familia Paulina Jesucristo es el Maestro, en Él está la clave y el fin de toda la historia humana"
“La Familia Paulina tiene una sola espiritualidad: vivir integralmente el evangelio; vivir del Divino Maestro...”
“Aspira a vivir integralmente el evangelio de Jesucristo, camino, verdad y vida, en el espíritu de san Pablo, bajo la mirada de la Reina de los Apóstoles”. “Este es el gran secreto de la vida espiritual: configuración con el Divino Maestro. Aquí está la fuente, el camino y la corona de nuestra vitalidad y expansión”.
Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida (jn 14, 6)
Como Verdad,
Ilumina nuestra mente para que se uniforme con el Padre y viva su fidelidad.
En cuanto Camino,
Guía nuestra voluntad a fin de que sea conforme al Hijo, cuyo único deseo era cumplir la voluntad del Padre, para que, como él, también nosotros lleguemos a ser “palabra del Padre”
Como Vida,
Calienta e inflama nuestro corazón, para un “ágape” con los hermanos y para una armonía consigo mismo.
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| Método
de oración paulina |
Una
hora con Jesús Maestro, Camino, Verdad y Vida.
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Orar
desde la espiritualidad paulina significa colocarnos
en actitud de escucha de Jesús Maestro a
través de la Palabra. Es entrar en silencio
a nuestro corazón para decir: "Habla,
Señor, que yo te escucho".
Te invitamos a vivir esta experiencia en tres momentos
profundos de encuentro contigo y Jesús como
Maestro que se hace Camino, Verdad y Vida en tu
vida joven. |
Un
encuentro con Jesús Verdad
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Pedimos
la luz del Espíritu para escuchar la Palabra
porque ella es: "Lámpara para
nuestros pasos y luz en nuestro camino". Sal 119.
"Ven
sobre mí, Espíritu divino
y deja en mi interior tu huella de amor;
que en tu señal descubra
el origen del Dios que da la vida.
Que en tus huellas, Jesús, descubra
las palabras que me dicen: "no tengas miedo".
Profundizamos
en silencio el siguiente texto: "Antes
de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía;
antes de que túnacieras, yo te consagré,
te destiné a ser profeta de las naciones". Jeremías 1,5 |
Un
encuentro con Jesús Camino
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Seguiré
tu Palabra por el camino de la vida porque, "Tu
amor es eterno, Señor y dura por siempre". Sal 138.
Oremos
juntos:
Aquí estoy en la vida y no encuentro
en los pasos de mi andar, el camino;
busco tus pisadas, tus huellas
que me lleven en busca del sentido.
¿Eres tu, oh Dios, a quien yo busco?
Si eres tu, dámelo.
Reflexiona
en silencio: "No me digas que eres
un muchacho. Irás a donde quiera que te envíe,
proclamarás todo lo que yo te mandé.
No tengas miedo, porque estaré contigo".
Jeremías 1,7-8 |
Un
encuentro con Jesús Vida
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| Tu
Palabra, Señor, rompe las sombras y dudas,
es estrella que guía y es total claridad. "Me enseñarás, TuSeñor,
el sendero de la vida". Sal 16.
En
mi débil fe, Señor, yo te he visto,
y en mi noche oscuras siento que me hablas,
y en el fondo de mi corazón,
toma mi vida para que arda en tu zarza.
Quémame, Señor,
quema desde dentro este corazón,
que en tu fuego, arda mi vida joven.
Porque
tu historia y tu realidad es la de Jesús,
El habla hoy a tu corazón : "En
este momento pongo mis palabras en tu boca. Arrancarás
y derribarás, perderás y destruirás,
edificarás y plantarás".
Jeremías 1,9-10
Anda,
comunica a Jesús con tus gestos, palabras
y acciones, contagia a otros de las ganas de vivir,
proclámalo con tu testimonio... vivamos y
comuniquemos el amor. |
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