Junio de 2008 a Junio de 2009
   
 
Mensajes para el año Paulino
San Pablo
Sus viajes
Sus cartas
Frases memorables
Oraciones
Subsidios
Tus oraciones a San Pablo
En sintonia con San Pablo

Derechos Reservados Paulinas
COLOMBIA
Calle 161A No. 15-50
PBX: 528 74 44
ECUADOR
Selva alegre 169 y 10 de Agosto
Tel.: 250 16 56

 

 

VER VIDEO
YA NO SOY YO QUIEN VIVE

Oración al Apóstol San Pablo por el Año Paulino


¡Oh glorioso San Pablo!,
Apóstol lleno de celo,
Mártir por amor a Cristo,
intercede para que obtengamos una fe profunda,
una esperanza firme,
un amor ardiente al Señor
para que podamos decir contigo:
“No soy yo el que vive, sino es Cristo quien vive
en mí”.
Ayúdanos a convertirnos en apóstoles
que sirvan a la Iglesia con una conciencia pura,
testigos de su verdad y de su belleza
en medio de la oscuridad de nuestro tiempo.
Alabamos junto contigo a Dios nuestro Padre,
« A Él la gloria, en la Iglesia y en Cristo
por los siglos de los siglos.»
Amén.

ESCUCHAR HIMNO DE SAN PABLO

Se.siete.risorti.con.Cristo.es-2

VER ARCHIVO PDF
¡SI HABEIS RESUCITADO CON CRISTO!

Se.siete.risorti.con.Cristo.es-2.pdf

ORACIÓN DE LA MAÑANA
Ver PDF

Coronita a san Pablo apóstol

1. Te bendigo, Jesús, por tu gran misericordia al convertir a san Pablo de perseguidor en apóstol incansable de la Iglesia. Y tú, san Pablo, intercede por mí, para que abriendo yo mi corazón a la gracia, viva en continua conversión y configure plenamente mi vida con la de Jesucristo.
San Pablo apóstol, ruega por nosotros.

2. Te bendigo, Jesús, porque has elegido al apóstol Pablo para testimoniar y promover la virginidad por el reino. Y tú, san Pablo, padre mío, protege mi mente, mi corazón y mis sentidos, para que conozca, ame y sirva sólo a Jesús, consagrando para su gloria todas mis energías.
San Pablo apóstol, ruega por nosotros.

3. Te bendigo, Jesús, porque, con la vida y la palabra de san Pablo, me ensenas la perfecta obediencia. Y tú, san Pablo, intercede para que yo viva en una actitud de humilde disponibilidad
hacia mis superiores, con la certeza de que en la obediencia encontraré la liberación frente al mal.
San Pablo apóstol, ruega por nosotros.

4.  Te bendigo, Jesús, porque me has enseñado con la vida y la palabra de san Pablo el verdadero espíritu de pobreza. Y tú, san Pablo, intercede para que yo viva la pobreza evangélica, de modo que, siguiendo tu ejemplo, pueda compartir contigo la gloria del cielo.
San Pablo apóstol, ruega por nosotros.

5. Te bendigo, Jesús, por haber concedido a san Pablo un corazón rebosante de amor a Dios, a la Iglesia y a todos los hombres, salvados por su celo apostólico. Y tú, san Pablo, amigo, intercede para que yo viva la urgencia y el compromiso del apostolado de la comunicación social, de la oración, del testimonio, de las obras y de la palabra, mereciendo así el premio prometido a los auténticos apóstoles.
San Pablo apóstol, ruega por nosotros.

Oración a san Pablo

Apóstol san Pablo, que con tu doctrina y tu amor has evangelizado al mundo entero, mira con bondad a tus hijos y discípulos. Todo lo esperamos de tu intercesión ante el Divino Maestro y ante María, Reina de los Apóstoles.
Maestro de los gentiles, ayúdanos a vivir de fe, a salvarnos por la esperanza y a que reine en nosotros el amor. Concédenos, instrumento elegido, una dócil correspondencia a la grada, para que no sea estéril en nosotros. Que sepamos conocerte, amarte e imitarte cada vez mejor, para ser miembros vivos de la Iglesia, cuerpo místico de Jesucristo.
Suscita muchos y santos apóstoles que aviven el cálido soplo del verdadero amor, extendiéndolo por todo el mundo, de modo que todos los hombres conozcan y den gloria a Dios Padre y a Jesús Maestro, camino, verdad y vida.
Tu sabes, Jesús, que nuestra confianza no se apoya en nuestras propias fuerzas. Por tu  misericordia, nos proteja de toda adversidad la poderosa intercesión de san Pablo, nuestro padre y maestro.

Para obtener la firmeza

Apóstol san Pablo, que de perseguidor del nombre cristiano te convertiste en apóstol fiel de Jesucristo y, por darlo a conocer a todo el mundo, sufriste cárceles, azotes, naufragios,  lapidaciones y toda clase de persecuciones, derramando al fin hasta la última gota de tu sangre: concédenos la gracia de saber aceptar con fe las enfermedades, sufrimientos y dificultades de la vida presente, de modo que las vicisitudes de nuestro caminar no nos aparten del servicio de Dios, sino que fortalezcan nuestra fidelidad y entrega. Amén.

Por la propia nación

San Pablo, maestro de los gentiles, mira con simpatía y amor a esta nación nuestra y a todos sus habitantes. Tu corazón se dilató para acoger y estrechar a todos los pueblos en un abrazo de paz; que ahora, desde el cielo, el amor de Cristo te impulse a iluminar a todos los hombres con la luz del evangelio y a implantar el reino del amor. Suscita nuevas vocaciones; conforta a cuantos trabajan por el evangelio, y haz que todos los corazones sean dóciles a Jesús Maestro. Que nuestro pueblo descubra cada vez más a Cristo, camino, verdad y vida; que brille ante el mundo con la luz de su fe y busque siempre el reino de Dios y su justicia. Apóstol santo, ilumínanos, fortalécenos y bendícenos. Amén.

Hacia el sublime conocimiento de Cristo

SAN PABLO, nuestro padre,
nos dirigimos a ti porque queremos conocer
el misterio de tu vida, lo que Dios ha hecho en ti.
Queremos conocer quién es Dios, quién es Jesucristo
quién es Jesús para nosotros.
Sabemos que nuestro deseo, es tu deseo.
Tú has vivido por esto.

Abre nuestros ojos como el Señor ha abierto los tuyos,
para que comprendamos el poder de Dios en ti
y el poder de Dios en nosotros,
y podamos tener parte en el sublime conocimiento de Cristo.
Danos la gracia de comprender lo que eras antes de la conversión,
lo que nosotros éramos antes que Dios nos llamara,
y lo que somos frente al llamado de Dios.

Nos dirigimos a ti, oh grande apóstol,
para que saliendo de lo que creemos ya saber
o ya haber comprendido, entremos en la tierra ilimitada
que es la Palabra de Dios.
En esta tierra encontramos el alimento.
el agua y el maná que nos hacen caminar,
el fuego que nos calienta y nos ilumina,
escuchamos la Palabra de Dios, vemos
el resplandor de su gloria.
También a nosotros se nos conceda,
llevar tu mensaje, que es el mensaje de Cristo,
con valentía y con libertad de palabra y de espíritu,
para llegar a ser testigos de su resurrección.

De una oración del Card. Carlo M. Martini

.....Paulinas Colombia 2008.....