Junio de 2008 a Junio de 2009 |
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Lo más impactante de san Pablo es su conciencia de elección y de pertenencia a Cristo. En él se refleja lo propio y esencial del llamado a ser discípulo del Hijo de Dios hecho hombre. No hay dudas de que Pablo siguió y sirvió a Cristo, vivió para él con absoluto convencimiento, a tal punto que escribió a la Iglesia de Galacia: “Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí; y mi vida de ahora es una vida en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó por mí” (Ga 2,20). La misión que le confió Cristo lo pondrá en condiciones de afrontar la sabiduría griega y las instancias de la fe hebrea, para quienes el misterio pascual cristiano es locura o escándalo (1Co 1,23). Ni mera fe ni sola razón. Pablo anuncia a Cristo, un misterio que exige sustanciales cambios en la mentalidad dominante. Con el evangelio, él afirma una nueva mentalidad, el nuevo “pensamiento” cristiano que coincide con el anuncio de la cruz (1Co 2,1-2). Ésta no desconoce la comprensión humana, sino que revela sus límites ante lo inefable.
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.....Paulinas Colombia 2008..... |
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