11 de Junio

Escucha La Palabra de Dios para cada día

 

Primera Lectura

Lectura de la Profecía de Oseas 11, 1. 3-4. 8c-9

Esto dice el Señor: “Desde que Israel era niño, yo lo amé, y llamé a mi hijo sacándolo de Egipto. Yo enseñé a andar a Efraín y lo llevé en mis brazos, pero no llegó a entender que yo cuidaba de él. Lo atraía con los lazos con que atraen a los hombres, creando vínculos de amor. Él era la criatura que yo alzaba a las mejillas, a la que me inclinaba para darle de comer. Por eso se parte ahora el corazón y se  conmueven mis entrañas. No voy a descargar mi ira, no volveré a destruir a Efraín; porque yo soy Dios, no un hombre, soy el Santo en medio de ti, y no me complazco en destruir”.

 

L: Palabra de Dios

T: Te alabamos, Señor

 

Salmo responsorial Is 12, 2-6

 

 R.  Bebamos con gozo de las fuentes de la salvación.

Dios es mi salvación, en Él confío y no temo. El Señor es mi fuerza, por eso yo le canto, Él es mi salvación. También ustedes sacarán aguas con gozo de las fuentes de la salvación /R. 

en gracias al Señor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus hazañas, proclamen que su nombre es excelso /R.  

Canten para el Señor, que hizo proezas, anúncienlas a toda la tierra. Griten jubilosos, habitantes de Sión: ¡Qué grande en medio de ti el Dios santo de Israel! /R.

 

Segunda Lectura

Lectura de la Carta del apóstol san Pablo a los Efesios 3, 8-12. 14-19

Hermanos: A mí, el más insignificante de todos los fieles, se me concedió esta gracia: anunciar a los paganos la riqueza insondable de Cristo e ilustrar a todos sobre la realización del designio de Dios, Creador del universo; designio que Él mantuvo oculto por siglos para que ahora, por medio de la Iglesia, conozcan todos los poderes y autoridades, hasta en las esferas del cielo, las múltiples formas de la sabiduría de Dios. Tal fue el designio que había concebido desde la eternidad en Cristo Jesús nuestro Señor. Gracias a Cristo y por la fe en Él, podemos acercarnos a Dios con confianza. Por eso  doblo las rodillas ante el Padre, de quien recibe nombre toda familia en el cielo y en la tierra. Que Él se digne, con los tesoros de su gloria, robustecerlos a ustedes en lo profundo de su ser por medio de su Espíritu, y que Cristo se establezca en sus corazones por la fe. Arraigados y fundados en el amor, podrán comprender con toda la Iglesia la anchura y la longitud, la altura y la profundidad de este misterio; el misterio del amor de Cristo, que supera toda comprensión. Así los llenará toda la plenitud de Dios.

 

L: Palabra de Dios

T: Te alabamos, Señor

 

Evangelio San Juan 19, 31-37

 

Le atravesó el costado, y brotó sangre y agua

 

Como el día en que murió Jesús era víspera del sábado, los judíos le pidieron a Pilato que mandara quebrar las piernas de los crucificados y retirar sus cuerpos, para que no quedaran en la cruz hasta el día siguiente, que era un sábado muy solemne. Los soldados fueron y quebraron las piernas a los dos que habían sido crucificados con Jesús. Pero cuando llegaron a Él, al ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua. El que lo vio lo atestigua: su testimonio es verdadero, y él sabe  que dice la verdad, para que también ustedes crean. Porque todo esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: “No le quebrarán ningún hueso”. Y otro pasaje de la Escritura dice: “Mirarán al que traspasaron”.

 

S: Palabra del Señor                                     

T: Gloria a ti, Señor Jesús

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