1 de Diciembre

 

“Siento compasión de la gente, porque hace ya tres días que permanecen conmigo
y no tienen qué comer”. (Mateo 15, 32)

 

Permitamos que la Palabra del Señor toque nuestra vida

El evangelio nos deja ver hoy una multitud de personas que llegan a Jesús llenos de confianza y deponen a sus pies a sus seres queridos enfermos! Jesús los acoge con amor entrañable y conmovido por su sufrimiento la sana a todos; y la multitud en el colmo del gozo alaba a Dios. Jesús conmovido dice a los discípulos: “Me da lástima de esta gente, porque hace ya tres días que están conmigo y no tienen qué comer”. Los discípulos que aún están muy lejos de sentir como Jesús, le dicen preocupados: ¿Dónde se puede comprar pan para toda esta gente?

Pero El les pregunta con decisión:¿Cuántos panes tienen? Ellos responden solo siete panes y unos pececitos. Jesús toma lo que le dan, pronuncia la bendición, da gracias y se lo da para que repartan a la multitud. ¡Y he aquí la maravilla: ese poco que Jesús ha bendecido se multiplica en manos de los discípulos; sacia el hambre de la multitud, y avanza en cantidad!… Hno. Si tú y yo dejamos en Jesús lo poco que somos y podemos, tendremos la dicha de ver cómo en El todo se multiplica y es fecundo.

 

Reflexionemos:

Preguntémonos: ¿Tengo la certeza que mi pobreza en manos de Jesús alcanza un valor inestimable?…¿Estoy dispuesto a darme a los demás sin medir mis posibilidades? ¡Señor hazme sensible al dolor de quien está a mi lado!

 

Oremos:

Danos Señor un corazón solidario como el tuyo: que sintamos como ‘nuestras’ las necesidades de quienes pones en nuestro camino. !Ensancha nuestro corazón Señor!

 

Recordemos:

“No quiero despacharlos en ayunas, no sea que se desmayen por el camino”

 

Actuemos:

Hoy quiero dar la precedencia al otro y a sus necesidades, comenzando por quien está a mi lado.

 

Profundicemos:

No tengamos miedo a la “solidaridad”, pongamos a disposición de Dios nuestras humildes capacidades, porque sólo en la donación y el compartir, nuestra vida será fecunda. Papa Francisco

Libro:  Santos de Tenis y jeans. Testimonios